miércoles, 25 de enero de 2017

La personalidad del Energy Living

Hace algunos días buscaba un sitio dónde quedarme en Medellín pues algunos compromisos en Colombia me habían retenido ahí. Francamente tenía muy pocas ganas de quedarme en un hotel y opté por buscar, en una famosa app de cuyo nombre no quiero acordarme, algún lugar que me rentara por poco tiempo un departamento con ciertas particularidades de mi agrado. Fue así que llegué al Energy Living, un fantástico edificio departamental que brilla por su elegante desfachatez tanto en la estructura exterior así como en la interior.



Se trata de un edificio con 71 aparta suites con dimensiones que van de 53 a 130 metros cuadrados, cuyos espacios están distribuidos de forma vertical y agrupados a su vez en seis conjuntos, también verticales, con las caras principales mirando hacia distintos puntos en cada piso, con lo que da la impresión de ser una construcción en bloques tal y como un juguete LEGO.

Esto permite que la visión de cada habitante del edificio sea diferente y esté orientada a los diferentes atractivos naturales que posee esta ciudad: sus montañas, ríos y hasta su espectacular área urbana.

A pesar de la forma tan particular en que se agrupan estas suites, cada una conserva la individualidad y privacidad que requieren sus residentes. Ya sea por la disposición de sus cuartos o por la terraza con la que cuentan algunas de sus habitaciones, lo cierto es que quien habite una suite en este lugar debe de saber que está siendo parte de un hito arquitectónico.

Colombia, como cualquier país en vías de desarrollo, tiene ciudades y regiones a las que se ha dado mayor atención, pero es a partir de este tipo de edificios que se renueva la imagen de cada nación. Lo interesante es ver cómo las obras arquitectónicas se conjuntan con el paisaje.

Las mentes detrás de tan peculiar obra, que terminó de construirse en 2015, son Andrés Felipe Mesa Trujillo y Kevin García Alvis. Y luego de echar un buen vistazo a las fotografías, no queda sino esperar y ver con qué otras cosas nos pueden llegar a sorprender.

Abraham Cababie Daniel

© Fotos: Vásquez Villegas / Courtesy of ARCH DAILY

LA ESQUINA DEL EDIFICIO ERMITA

Cuando en la Ciudad de México se habla de construcciones resistentes al paso del tiempo, uno de los primeros en ser evocado, por fuerza, siempre va a ser el Edificio Ermita, ése al que muchos recuerdan por una ligera similitud con el rascacielos Flatiron de Nueva York, aunque claro, el que está en nuestro país es mucho más pequeño.


Sin embargo, en su momento significó un gran paso en la rama arquitectónica de México: era el estandarte de la transición a una nueva época, pero lo que me interesa expresar es que este edificio fue una importante novedad cuando se inauguró, pues aunque ya se habían hecho obras en el antiguo Distrito Federal bajo la corriente art decó, dicho complejo conjuntó en sí mismo, además de la vivienda, un cine y algunos pequeños comercios en su interior, elementos más que revolucionarios en el aspecto inmobiliario para aquellos años.

También se destaca por haber conservado la figura original de la mansión Mier y Pesado, es decir, el trazo que le brinda su particular forma trapezoidal. Y en la esquina más estrecha de su emplazamiento, hasta hace poco, aún podíamos contemplar el distintivo anuncio de Coca-Cola que corría del primer piso hasta la azotea, por lo que era inevitable observarlo al pasar por su estratégica ubicación entre las avenidas Revolución y Jalisco.

Su construcción fue responsabilidad de Juan Segura Gutiérrez y en algún punto de su joven vida estuvo habitado por muchos exiliados españoles, pero que sólo fueron huéspedes de paso, pues siempre aguardaban la esperanza de volver a su añorada patria. De hecho, fue tal su importancia que el escritor Martín Luis Guzmán llegó a ocupar uno de los pisos del edificio.

Por fortuna para este desarrollo, el cine que albergaba en su interior fue sustituido por el actual Teatro Hipódromo Condesa, concediéndole nueva vida. Tan es así que este año cumplió 81 años, cuenta aún con inquilinos, e incluso la propiedad sigue perteneciendo a la familia Mier y Pesado.

Asimismo, no se ha permitido su deterioro en lo más mínimo, ni mucho menos que se pierda ninguno de los aspectos distintivos con los que nació. Y ahí sigue de pie, en la misma esquina de siempre, esperando por otro célebre personaje que decida volverlo su hogar y ser arropado por sus muros llenos de historia.


Abraham Cababie Daniel

EL CORAZÓN DEL PABELLÓN DE ITALIA

En este mundo hacen falta más edificios que lo mismo sean eficientes que estéticamente bellos, que te obliguen a voltear a verlos igual que si este acto fuese un capricho consciente por su parte. En el viejo continente están retomando esta tendencia de tal manera que el año pasado se inauguró el Pabellón de Italia.




Este complejo es un bellísimo centro de usos múltiples que será sede de importantes eventos en lo que a arquitectura y arte se refiere, pero es tal su magnitud que no sólo se conforma con esa finalidad, ya que en su interior resguarda un auditorio, algunos espacios destinados a restaurantes, oficinas y terrazas para el esparcimiento de sus visitantes.

Dicho lugar es consecuencia de un concurso que se llevó a cabo en el año 2013, del cual fueron ganadores Nemesi, firma liderada por Alessandro Belilli, quienes fueron elegidos de entre 68 propuestas.

El resultado es una verdadera joya visual, pues su fachada pudo haber ostentado vidrios convencionales para ver el exterior y viceversa, sin embargo, se optó por una especie de «enjambre» similar al tradicional glaseado que se ocupa en los postres para adornarles y así volverlos más apetitosos. Pero en este caso, dicho enjambre es mucho menos simétrico que los conformados por la naturaleza.

Si se miran los planos, la silueta que presenta por en medio bien podría ser prima hermana del Museo Soumaya de la Ciudad de México, pero con la diferencia que a los costados posee espacios dispuestos para las actividades que ahí se llevan a cabo.

El techo pareciera, por la curvatura que presenta, que está hecho de una sola pieza, pero no podemos confundirnos: todo en él es tecnológico, pues cuenta con paneles muy específicos dedicados a captar tanta luz solar como se pueda para dotar de energía a algunas salas de este centro con lo que se combina un diseño innovador con sustentabilidad ecológica.

Por todo lo anterior puedo decir que esta muestra arquitectónica es la clara representación de la afinidad que poseen las personas que viven en una misma comunidad, así como de la manera en que realizan sus actividades en conjunto pero no revueltos.


Abraham Cababie Daniel

CEPAL DE LA ONU: GRAN SEDE ARQUITECTÓNICA

Inaugurado el 29 de agosto de 1966, este imponente complejo cumplió en 2016 cincuenta años de existencia. Hablo de nada menos que del edificio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Chile, inspirado en las obras del arquitecto francés Le Corbusier y sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el cual es, sin duda alguna, una expresión contemporánea de belleza arquitectónica.



El desarrollo tiene una amplia estructura de hormigón armado sostenida por 28 pilares, lo que provoca visualmente un impactante juego de volúmenes, característica ineludible del estilo de Le Corbusier empleado por Emilio Duhart Harosteguy, arquitecto responsable de tan bella pieza.

En esta obra se distingue la horizontalidad, que se ve reflejada de forma clara en la amplia ventana corrediza, así como en las proporciones de su tamaño. En su construcción se utilizaron materiales propios de la región como la arena y el cascajo del río Mapocho, lo que crea una catarsis plena entre construcción y el sitio donde fue edificada.

Es importante resaltar el salón que se encuentra al costado poniente, paralelo al río, que se escogió como sede para entablar, desde su interior, el diálogo entre los representantes de las distintas naciones que ahí se reúnen. Dicho recinto conjuga de forma perfecta la relación entre río, cerro y cielo, debido al imponente ventanal que mencioné líneas arriba y que se eleva a través de las alturas. Fusión magistral a los ojos de quienes aprecian la belleza arquitectónica que produce el entorno.

Por todo lo anterior Duhart, sin duda alguna, debe ser considerado uno de los principales arquitectos y urbanistas latinos del siglo XX.

La secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bácena, expresó en un discurso durante el 50 aniversario de la obra: «Este edificio es un hito arquitectónico, pero también histórico. De igual forma, la obra y misión de la CEPAL, profundamente arraigada en su gente y en su tierra, perdurará en el tiempo», palabras que evocan con fuerza la realidad de esta gran sede cuyo afán es la paz mundial.


Abraham Cababie Daniel

CENTRO POMPIDOU EN PARÍS

París es una ciudad conocida por las memorables obras que se han gestado ahí, fundiéndose con los sutiles matices de belleza que caracteriza a la Ville Lumière (Ciudad de la Luz) y la catapulta como una de las más hermosas del mundo y también como una de las más influentes en materia artística.




Creado por el genio conjugado de Renzo Piano y Richard Rogers, el Centro Pompidou es un importante sitio, no sólo por su diseño arquitectónico sino por la utilidad que representa para los parisinos.

Y no es para menos, ya que tanto revistas locales como extranjeras han catalogado a este complejo como una maravilla de la arquitectura en el siglo XX, reconocible a simple vista por sus escaleras mecánicas exteriores y sus enormes tubos coloridos en la fachada.

Por si fuera poco, el edificio del Centro Pompidou alberga en sus entrañas a uno de los espacios más importantes para la promoción del arte universal: el Musée National d’Art Moderne (Museo Nacional de Arte Moderno), referencia mundial por las colecciones que ostenta provenientes de los siglos XIX, XX y XXI.

En la década de 1970, cuando los nombres de Piano y Rogers no eran nada, erigieron uno de los edificios más famosos, radicales y polémicos de nuestro tiempo, y es importante mencionar que además de las colecciones permanentes, durante todo el año se organizan exposiciones temporales de renombre internacional.

Vale la pena decir que la genialidad de estos creadores no devino solamente en la edificación material de este desarrollo, también buscaron que fuera amigable con el entorno y por ello, desde la zona más elevada del Centro Pompidou, se puede disfrutar de una excepcional vista panorámica del centro de París y sus tejados centenarios.

Las obras de artistas inmortales están distribuidas cronológicamente en dos espacios: el periodo moderno del siglo XIX y XX ―con Matisse, Picasso, Dubuffet, por mencionar a algunos― y el periodo contemporáneo que va de 1960 hasta la actualidad ―Andy Warhol, Niki de Saint Phalle, Anish Kapoor y otros más―. Así, junto con el museo del Louvre y la Torre Eiffel, esta belleza arquitectónica es una de las más visitadas por la gente no sólo de París, sino también del mundo entero.


Abraham Cababie Daniel

CATEDRAL DE SANTA SOFÍA EN TURQUÍA

La historia que gira alrededor la catedral Santa Sofía, ubicada en Turquía, está llena de hechos ricos en tradiciones. Es un desarrollo propio de un pueblo que legó parte de su ADN en elementos que trascienden sus monumentos característicos, por ello, desde el punto de vista arquitectónico, es importante decir que la catedral representa una de las obras más importantes de la nación otomana. Incluso me atrevería a decir que es la más importante.




La catedral fue mandada a construir por el emperador Justiniano, durante el período artístico conocido como Primera Edad de Oro del arte bizantino, una época donde la cultura otomana se expandió por varias zonas de Europa y Asia. Su creación cronológica abarca desde el año 532 al 537 D.C., y según los historiadores, los arquitectos encargados para su edificación fueron Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto. Entre los múltiples materiales empleados, sobresalen la piedra y el ladrillo para los muros, los mármoles de colores para las columnas y las planchas de cobre en el interior.

Sin duda alguna, la Catedral de Santa Sofía es una obra cumbre de la arquitectura bizantina y es claro que este monumento, desde el punto de vista arquitectónico, es un ícono rodeado, a su vez, de grandes obras que nos hablan del pasado glorioso que vivió esta ciudad milenaria.
 
Ha sobrevivido a innumerables años de historia: batallas entre bizantinos y otomanos, a hordas invasoras y aún sigue expectante, de pie para quienes posan sus ojos sobre ella, despertando esas sensaciones de asombro que sólo los monumentos de esta magnitud pueden generar.


Abraham Cababie Daniel

CATEDRAL DE SAN BASILIO EN MOSCÚ

Es sin duda alguna uno de los referentes arquitectónicos más grandes del país europeo y representa una de las construcciones más reconocidas en el mundo entero, estamos hablando de la Catedral de San Basilio en Moscú, Rusia.




La historia de esta magna obra es rica y cargada de misterio: según los historiadores fue ordenada por el zar Iván el Terrible y se realizó entre 1555 y 1561. Al ser terminada, los rumores dicen que ordenó sacarle los ojos al arquitecto Postnik Yakovlev, para que no pudiera construir nada igual.

La catedral se encuentra al sureste de la Plaza Roja, frente a la Torre Spasskaya del Kremlin, y se destaca por su enorme colorido. Algunos historiadores afirman que fue materia de orgullo para los grandes líderes comunistas de la ya extinta URSS (Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas).

Sus impactantes cúpulas no tienen comparación, y por ello han causado eco en el orbe como una de las edificaciones más sobresalientes en materia arquitectónica y, por supuesto, es uno de los sitios más visitados por todos los turistas que llegan a las frías tierras de Moscú.

Es importante mencionar que este complejo tiene más de 450 años de historia y que no ha estado exento de amenazas que pudieran hacerlo desaparecer. Sin embargo, ha sobrevivido incendios, guerras como la que sostuvieron los zares ante las tropas de Napoleón en la invasión francesa —que la usaron… ¡como establo!—, e incluso resistió a un plan de demolición por parte de los colaboradores de Stalin, quienes opinaban que San Basilio no dejaba suficiente espacio para los desfiles militares, pero para nuestra suerte el dictador ruso desestimó dicha iniciativa por la importancia histórica de este edificio.

Como dato curioso podemos decir que todos la hemos visto alguna vez y que fue por medio del popular juego virtual llamado Tetris, creado en 1984 por el ingeniero informático ruso Alekséi Pázhitnov: la Catedral de San Basilio, con la imagen de sus cúpulas inmortales, abría cada partida de este divertido entretenimiento.


Abraham Cababie Daniel